jueves, 20 de julio de 2017

Giant Days

Fandogamia empezó a abrirse camino en el mundo del cómic hace ya tres años. Desde entonces, han venido licenciando una mezcla de lo más heterogénea de títulos incluyendo tebeos (españoles), BDs (francobelgas), cómic (americano) y, por supuesto, manga. Aunque he seguido con interés sus licencias y, de hecho, compré tanto el primer tomo de Corazón de Melón como el Sketchbook de Xian Nu porque ya sabéis que soy una fan incondicional de este par de artistazas, el resto de títulos de la editorial no acababa de llamarme la atención. Hasta que vi la portada de Giant Days y dieron con la tecla.


Susan, Esther y Daisy acaban de comenzar la universidad y enseguida se han hecho amigas. Les emociona su nueva vida en la residencia pero, a la vez, no tienen ni idea de la que se les viene encima. Amargos reencuentros, rupturas dolorosas, experimentación insospechada, un gripazo psicodélico y mucho mucho más en apenas las primeras semanas tras el comienzo de curso.

Hacía una barbaridad que no leía cómic americano, tengo tanto manga pendiente que siempre me cuesta encontrar un momento para echarle un ojo a un mercado que a estas alturas me parece inabarcable. Pero los CM de Fandogamia me hicieron un favor a base de spammear día sí día también sobre la inminente salida de este lanzamiento. Estaba ya medio convencida para echarle el guante a Giant Days cuando desde la editorial española subieron el primer capítulo gratis. Y ahí ya supe que tenía que estar en mi estantería.


Soy incapaz de escoger entre Susan, Esther y Daisy. Susan es la voz de la razón y el sentido común, la estudiante de medicina con los pies en el suelo pero que en realidad desborda malhumor por todos sus poros, sufre una adicción a la nicotina muy mal llevada y un revanchismo pueril. Esther viene a ser una versión crecidita de dos personajes que me llevaban de cabeza cuando era adolescente: Emily the Strange y Raven (de Vampire Kisses); una chica gótica con una propensión natural al drama, extrovertida, segura de sí misma... Mientras que Daisy es la típica chica reservada, tranquila e inocente, que una vez entra en la universidad no tiene medida y no sabe dónde poner el límite. Me maravillan estas tres porque si desordeno sus cualidades y las reagrupo a mi antojo obtengo algo muy parecido a lo que fue mi núcleo de amigas durante la universidad.

Tiene un ritmo increíble, se nota mucho el origen como webcomic ya que cada página es un mundo en sí misma, no hay una sola viñeta desaprovechada. Todos los personajes tienen su miga, no solo las tres protagonistas. En tan solo cuatro capítulos el autor se las arregla para abordar la orientación sexual, el feminismo mal entendido, el consumo de drogas, el peligroso alcance de las redes sociales... con un guiño sublime a las fotocopias de fotocopias de los noventa. Está el cómic lleno de réplicas ingeniosas, incluyendo un recordatorio de por qué no hay que tomar antibióticos cuando se pilla un resfriado (gracias gracias gracias). En fin, canela en rama.


Para suerte o desgracia, Giant Days se lee solo, cuando te quieres dar cuenta has llegado a la galería de portadas del final y estás gritándole a Fandogamia vía redes sociales cuándo van a sacar el siguiente porque este primer tomo sabe a poco y deja con muchísimas ganas de más. Os recomiendo encarecidamente que le echéis un vistazo al menos al primer capítulo subido gratuitamente, se lee a la velocidad de la luz y es la mejor de las muestras de lo que encontraréis en Giant Days.

martes, 18 de julio de 2017

... después de la lluvia

Koi wa Amaagari no You ni es el título real de este manga pero, sinceramente, creo que la mayoría de vosotros tenéis las mismas nociones de japonés que yo (o sea, ninguna) así que me parecía absurdo poner el título en rōmaji. La siguiente opción era tirar de traducciones oficiales (y extraoficiales) al francés o al inglés pero eso sería incluso más absurdo que la primera opción. «Love is like after the rain» es la traducción más fiel pero en las lenguas románicas chirría tanto que para la licencia francesa lo dejaron simplemente en «après la pluie»... y al final he optado por hacer prácticamente lo mismo en castellano con el añadido, muy sutil, de unos puntos suspensivos a modo de prefijo para intentar representar ese "amor" del título original.


Akira Tachibana tiene 17 años, trabaja en un restaurante familiar por las tardes al salir del instituto, tuvo una lesión que le hizo abandonar el atletismo y está enamorada de su jefe, de 45 años. No puedo añadir nada más a esta sinopsis porque os estaría engañando, ese es todo el argumento de Koi wa Amaagari no You ni. Y, por mucho que se publique en una revista seinen, no os llevéis a engaño, tiene el mismo ritmo que Kimi ni Todoke así que, aunque acumula ya ocho tomos recopilatorios, no ha habido ningún avance significativo en el desarrollo de ningún personaje ni tampoco de las relaciones que se establecen entre ellos.

¿Y una premisa tan simple da para tantos capítulos? No lo dudéis. Jun Mayuzuki se desenvuelve con maestría en una narración muda, visual, con escenas llenas de sutilezas, donde el lector pueda sumergirse en los sentimientos que destilan sus múltiples silencios. Es muy posible que tengan más diálogo los secundarios que la pareja protagonista, formada por la meditabunda Akira y el reflexivo Kondou que, como mucho, se pierde en monólogos internos. Si los silencios están ahí para emocionarnos, los diálogos son para hacernos reír, con múltiples referencias y gags.


Lo de que una estudiante de instituto, menor de edad, se enamore perdidamente de un señor de cuarenta y tantos tacos que, además, está divorciado, tiene un hijo, no ha prosperado nada a nivel profesional, al que se le cae el pelo y, encima, súper ruidoso cuando estornuda (que tengo entendido que en Japón es de muy muy muy mala educación), suena mucho a punto de partida absurdo irreal idealizado. Y lo es pero, a mi parecer, está enfocado de una forma muy acertada, alejándose de lo que podría haber sido más hentai que otra cosa. La gracia de Después de la lluvia es que Kondou es incapaz de procesar la declaración de amor de su subalterna, no entiende qué ha visto en él y en ningún momento se plantea una relación con ella. De ningún tipo que no sea la estrictamente profesional. Como adulto con responsabilidades que es, y con su experiencia amorosa fallida, tiene muy claro que no está para esos trotes y sus pensamientos giran en torno al qué dirán y en cómo huir de la situación hasta el punto que ni siquiera se plantea si siente algo por Akira.

Paralelamente a la (no) relación entre ambos, la autora dibuja pinceladas de la lesión de Akira, de lo que le gustaba correr, de lo importante que era en su vida y de lo vacía que quedó al tener que renunciar al deporte. Es una forma casi poética de contarlo porque nunca nadie habla del tema pero a la vez está muy patente en los múltiples planos a la cicatriz que le quedó tras la operación, con todo lo que eso implica.


En cuanto a los personajes, es muy posible que Akira esté terriblemente mal construida y su amor espontáneo por Kondou es lo único que la sostiene como personaje por lo que, en mi opinión, queda un poco coja como protagonista que se supone que es. Se caracteriza por ser más bien introvertida, muy madura, distinta a sus compañeras de clase aunque luego tiene un montón de pequeños detalles para recordarnos que no deja de ser una adolescente que todavía cree en los amuletos que traen buena suerte en el amor y cosas así. Quizá es también que le falta una amiga del alma para hablar de tonterías típicas de la edad y eso la convierte en un personaje muy distante, difícil de comprender. Justo en el extremo opuesto está Kondou, muchísimo más humano y cercano, con sus reflexiones de señor que debe enfrentarse a la falta de concordancia entre lo joven que se siente y lo viejo que se ve frente al espejo.

Descubrí este seinen gracias a/por culpa de Javi, en una encuesta que hizo vía twitter para sondear el interés de varios manga inéditos por aquí. Me llamó tanto la atención el dibujo que no me pude resistir a la posibilidad de procrastinar... no me arrepiento de mi decisión. Os recomiendo este manga abiertamente si buscáis una lectura sencilla, fluida y divertida. Yo estoy resistiendo la tentación de comprarlo en francés pero si alguien se animase a licenciarlo en España me parece que sería ya incapaz de no caer en la tentación.

domingo, 16 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Ran y el mundo gris

Me he dejado para el final el mejor de los manga que he empezado a leer últimamente. Un seinen de 7 tomos que estuve a punto de comprar en francés, cuya licencia no esperaba para nada por estos lares y, menos aún, de la mano de la pequeña Tomodomo pero, visto en perspectiva, ¡qué otra editorial podía traernos tal joya a España!


Ran busca desesperadamente sus zapatillas Nike aunque le vayan muchas tallas grande mientras que Jin, su hermano mayor, se empeña en esconderlas. Cuando la madre de ambos hace acto de presencia, empiezan a ocurrir extraños fenómenos en el vecindario. A pesar de ser apenas una chiquilla, Ran tiene muchísimo potencial aunque va a necesitar que alguien le enseñe a controlarlo. Sé que es una sinopsis terrible pero la experiencia de leer este primer tomo sin tener ni idea de qué iba me resultó tan sumamente grata que no querría estropeárosla...

Pensad en las historias de magical girls de vuestra infancia. O en la magia tan particular que destilan la mayoría de obras del colectivo CLAMP. En los personajes arrolladores, extravagantes y llenos de personalidad que protagonizan las películas de Ghibli. Añadidle un dibujo es-pec-ta-cu-lar. Ahora ya lo podéis meter todo en una coctelera y os saldrá algo parecido (aunque no tan bueno) a este primer tomo de Ran y el mundo gris.


En mi opinión, como ocurre en la gran mayoría de buenas historias, empiezas a leer sin entender nada de lo que está pasando (una sensación estilo Kimi no Na wa, para que me entendáis); motivo por el que me sigo resistiendo a redactar un resumen mejor. De hecho, acabas este primer tomo y te sigue faltando información básica, no es que se planteen preguntas para responder en futuros tomos es que Aki Irie ni siquiera proporciona los elementos necesarios para que te puedas hacer ninguna pregunta. Y por eso es una lectura que se disfruta tanto porque no tienes que pensar en absolutamente nada sino dejarte llevar por los dibujos increíbles, las viñetas que quitan el hipo y el carácter entrañable de Ran, tan inocente como tendrían que serlo todos los niños pequeños.

Con un montón de detalles aislados Aki Irie nos permite asomarnos a un mundo entero que, de momento, ofrece posibilidades infinitas. La narración secuencial, el dibujo, el carácter de los personajes, todo en este primer tomo es excepcional y huye de lo convencional. No sólo es entretenido y agradable de leer sino que, además, es totalmente impredecible.


A base de capítulos más o menos autoconclusivos, en este tomo encontraréis una presentación básica de personajes principales y poca cosa más. Está por ver si a partir del siguiente volumen siguen las travesuras de Ran o la cosa empieza a coger más sustancia (sospecho que será lo segundo). Pero, en cualquier caso, tengo pocas dudas sobre lo que me van a gustar todos los tomos de esta serie, hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien empezando a leer un manga. ¡Lo mejor de todo es que mañana mismo sale a la venta el tercer número!

sábado, 15 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] La respiración de Copérnico

Me desconcertó con Utsubora, luego me encandiló con En la misma clase y hasta me hizo cogerle simpatía a un personaje tan exasperante como Hara (Sorano y Hara). Cuando Milky Way anunció la licencia de la Colección Asumiko Nakamura me faltó dar palmas con las orejas porque ya no se trataba de licenciar una obra adicional de esta mangaka, sino cinco (de ahí lo de "colección"). Da inicio a esta recopilación La respiración de Copérnico, una historia que gira en torno a Trinos, el payaso de un circo algo peculiar.


Si bien En la misma clase (más bien una comedia romántica) y Utsubora (que tira hacia el terreno de lo ambiguo y lo perturbador) me sirvieron para catar los contrastes que es capaz de exhibir Asumiko Nakamura en su creación artística, no imaginaba que en La respiración de Copérnico iría mucho más allá, regodeándose en la miseria y la perversión humanas, en una historia que sencillamente revuelve las tripas y no puede hacer otra cosa que angustiar al lector. Casi me da miedo que algún niño se pueda sentir atraído por los colores de la portada y se encuentre con alguna salvajada al hojear el tomo.

Porque los artistas del Cirque du Soir son circenses de día pero se prostituyen de noche, siguiendo los designios del tiránico director de circo que, además de ejercer como chulo, se dedica a sodomizar a Trinos cuando le apetece. No son mucho más afortunados los demás, que se exponen a los deseos enfermizos de perturbados con extrañas filias (de verdad, no leáis este tomo si acabáis de comer o pensabais hacerlo en breve). 


Aunque puede que el personaje más turbio de todos sea el propio Trinos, incluso más que sus abusadores, atormentado por su pasado, aceptando su martirio en silencio; la autora no deja muy claro qué opinión le merecen las personas que le rodean, bien podría tener síndrome de Estocolmo o rasgos psicópatas a juzgar por sus nulas habilidades sociales y la inexpresividad constante que le caracteriza. Trinos arrastra su desdichada existencia sin destino aparente, no parece haber nada que le reporte felicidad, y se limita a ser el juguete sexual de unos y otros, quizá con la convicción de que lo que le reste de vida debe ser una penitencia.

Es esta historia pues extremadamente explícita... hasta el punto de que aparecen desnudos integrales de personajes masculinos sin connotaciones sexuales (exacto, aparecen penes, flácidos para más inri, ¡hasta en el punto de libro de regalo!). Y tan maravilloso me parece dicho atrevimiento como espantosa la realidad de que me tenga que sorprender por algo así. Evidentemente, el material NSFW va mucho más allá, con varias violaciones y BDSM bastante hardcore. Asumiko Nakamura viene, como decía antes, con ganas de revolver las tripas.

viernes, 14 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Mob Psycho 100

Tras el éxito (merecido) de One Punch Man, y por mucho que uno de los alicientes para acercarse a dicho shonen sea el dibujo espectacular de Yusuke Murata, es el humor de ONE lo que creo que ha contribuido definitivamente a su popularidad. Por eso mismo, y por mucho que el dibujo tire de espaldas de malo que es, me intrigaba mucho echarle el guante a Mob Psycho 100... incluso a pesar de la acogida tan crítica que ha tenido su publicación en España.


Shigeo Kageyama, alias Mob, no es un estudiante de secundaria cualquiera. A pesar de que su presencia y carácter resultan de lo más anodinos para todos los que le rodean, tras su mirada inexpresiva y su corte de tazón se esconde un poderoso esper o psíquico. Tan desmesurado e incontrolable es su poder que a pesar de vivir una etapa tan crucial de la vida como es la adolescencia, se ve obligado a reprimir constantemente sus emociones y sentimientos por lo que pudiera pasar si diera rienda suelta a sus frustraciones (un poco como la antítesis de Haruhi Suzumiya). Su cualidad de esper no va acompañada de la más mínima astucia, autoestima o ambición por lo que deja pasar sus días lamentándose (sin mucho énfasis) por no ser más atlético y no saber llamarle la atención a la chica que le gusta. Además, ocupa su tiempo libre ayudando a un conocido psíquico (que no es más que un impostor) a exorcizar espíritus malignos.

Tanto One Punch Man como Mob Psycho 100 empezaron a publicarse en 2012 y, paradójicamente, ONE explota exactamente la misma fórmula en ambas historias. Tanto Saitama como Mob tienen un poder sobrenatural, innato, que no puede compararse al de aquellos que los rodean. Por lo demás, no son muy buenos en las interacciones sociales y no le dan ningún crédito a sus propios poderes siendo ambos de carácter más bien holgazán. No importa la potencialidad de su poder o su alcance, son incapaces de sacar ningún tipo de provecho a sus habilidades.


Si en algo sí se diferencian claramente es, como decía, en el dibujo. Como creo que no puedo ser lo suficientemente enfática para describiros cómo de malo me parece (la gente que ya se lleva las manos a la cabeza con el grafismo de Ataque a los Titanes imagino que se quedaría en el sitio si llegase a hojear Mob Psycho 100), os he dejado la viñeta de rigor. En realidad, tiene mérito que ONE haya conseguido publicar algo así y mantenerlo en el ránking durante mínimo cinco años acumulando más de catorce tomos y hasta un anime. Aunque claro, enfocándolo desde otro ángulo, me cuesta imaginar cómo una historia así puede alargarse tanto manteniendo el interés...

Este primer tomo no está mal, choca mucho al principio y cuesta meterse en la dinámica absurda pero es una lectura divertida a su manera. Creo que merece la pena echarle un vistazo sólo por lo raro que es pero a la vez hay que ir cargado de paciencia para enfrentarse a sus niveles de absurdidad. En resumen, ni es un manga para todo el mundo ni uno de esos títulos que comprarías sólo por la portada. Mob Psycho 100 ha sido, sin duda, el manga más difícil de reseñar de toda la tanda semanal.

jueves, 13 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Immortal Rain

Con esta entrada llego al ecuador de la semana y de las nuevas lecturas haciendo doblete con Milky Way Ediciones. En esta ocasión vengo a hablar casi casi de un milagro ya que no consigo recordar cuál fue el último shôjo, de temática fantástica, de más de 10 tomos y cuya publicación comenzara en Japón en el siglo pasado que alguna editorial se ha dignado a licenciar y publicar en España (recientemente quiero decir).


Se rumorea que existe un hombre inmortal, Matusalén, que ha vivido más de 600 años, al que es imposible matar. Se ofrece una generosa suma de dinero por su cabeza por lo que todos los cazarrecompensas van tras él. Incluida Machika que, a pesar de tener sólo 14 años, está dispuesta a dar caza al misterioso inmortal, siendo Matusalén la única presa que huyó de las garras de su abuelo, el legendario Zol, al que conocían como ángel de la muerte. Sin embargo, cuando por fin está frente a frente con él, las cosas no acaban de ir según lo planeado.

Dio la casualidad que empecé a leer Immortal Rain a la par que Tsubasa, el secreto de las alas y son dos obras tan y tan parecidas que no me veo capaz de hablar de una sin compararla con la otra (que sé que es una de aquellas reglas no escritas de la crítica pero me voy a ocultar tras mi etiqueta de amateur). Ambos son shôjos de los noventa, con protagonistas huérfanas, que están solas en un mundo post-apocalíptico, que se ganan la vida con su fuerza bruta, cuya vida da un giro de 180 grados debido a un hombre misterioso y que tienen que huir de malvadas organizaciones que hacen experimentos con humanos y acaban sin querer en una peregrinación incierta relacionada con algo de tinte sobrenatural. Hasta lucen looks parecidos, con pelo corto y, en general, poca ropa. Puede que la diferencia principal sea la relación entre los protagonistas ya que mientras que Raymon le tira la caña descaradamente a Kotobuki desde la página cero (no exagero, ya bromea con eso antes de que empiece el primer capítulo), la actitud de Matusalén hacia Machika es más bien paternalista (algo lógico por otra parte teniendo en cuenta la diferencia de edad).


Es muy posible que os suene el nombre de la mangaka Kaori Ozaki, siendo ésta la autora de sendos tomos únicos publicados también por MW: Los dioses mienten y El príncipe del mar. Aunque parece que han tenido muy buena acogida, ya comenté en su momento que el primero de ellos no me entusiasmó por lo que no le di ninguna oportunidad al segundo. Siguiendo esa lógica, la verdad es que no tiene mucho sentido que me haya embarcado en la compra de un manga de la misma autora que cuenta con 11 tomos pero la temática me pudo. En linea con lo que cabría esperar, la verdad es que este primer tomo me decepcionó bastante aunque fuera por motivos totalmente distintos a los de Los dioses mienten (que me pareció una historia demasiado gratuita, superficial, buscando la lágrima fácil).

Como ya me pasara con Tsubasa (por seguir con las comparaciones odiosas), es demasiado evidente que la autora era novata cuando ideó la historia de Immortal Rain. Resulta todo simplista, precipitado y mal hilado. No hay ningún asomo de justificación de por qué Machika cambiaría radicalmente de opinión sobre Rain de un momento a otro. A partir de este momento, que no es más que el punto de partida del manga, empieza una peregrinación al más puro estilo "shôjo de aventuras" sin ningún tipo de pilar sobre el que sostener una trama que, de momento, no existe. Rain es inmortal, no sabemos cómo ni por qué, parece muy afligido, mucha gente lo busca, Machika le va detrás como un perrito faldero, punto. Al menos en Tsubasa había un objetivo claro desde el principio...


Si me hubieran prestado este primer tomo para que me formase una opinión sobre la que basar mi decisión de comprarlo o no, es muy probable que no le hubiese dado una segunda oportunidad. Pero como es una historia con muy buena nota en mangaupdates, y ya tenía el primer tomo en la estantería, he continuado leyendo hasta el tercer tomo, que acaba de salir, y ya os avanzo que la historia da un salto cualitativo notable. Así que hago un poco de trampa y os lo recomiendo aunque no sea por este primer tomo precisamente.

miércoles, 12 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] To Your Eternity

Habiéndose publicado hace apenas un mes, To Your Eternity es el último "tomo #1" que he comprado, capricho inmerecido que me auto-regalo después de la montaña rusa que fue leer A silent voice (he hablado de todos los tomos de este manga en el blog pero estoy esperando a una relectura concienzuda para hacer una reseña propiamente dicha de la historia en su totalidad... algún día). Como he hecho con muchos de los títulos de esta semana, me lo compré sin tener ni idea del argumento, confiada en parte por el hype (aunque suela ser mal consejero) y los pocos tomos en su haber (que no me suponen un gran sacrificio ni económico ni espacial a corto plazo).


Con sólo este primer tomo leído, To Your Eternity me parece un experimento. Uno de esos que quizá no te puedas permitir como autor novel pero sí después de un bestseller con adaptación animada. La premisa es extraña como pocas, y no ofrece ningún patrón para el desarrollo de la misma. El "protagonista", por llamarlo de alguna forma, es un ente carente de alma (al menos, de momento) y no parece tener ningún objetivo definido. Dicho de otro modo, el devenir de los acontecimientos es totalmente imprevisible.

El primer capítulo, que bien podría ser un one-shot independiente, nos prepara para una historia cruenta, llena de miseria humana. Así conocemos a ese esquimal sonriente que aparece en portada, que habita en soledad en un terreno de lo más hostil. La autora nos hace sentir incómodos al mostrar su esperanza y optimismo a pesar del entorno inclemente, vertidos ambos en un monólogo esquizoide. Esta historia prácticamente muda bien valdría como historia autoconclusiva sin desarrollo posterior, en la que la autora hace gala de su dominio de las viñetas.


Cambia totalmente de registro al finalizar este preámbulo, presentando la aventura de March, una niña que, como suele ocurrir, tiene mucha prisa por hacerse mayor, en una aldea compuesta eminentemente por adultos. Sin embargo, su deseo se verá frustrado prematuramente cuando se decida que ella debe ser el nuevo sacrificio anual que ofrecer al dios furibundo del territorio. Por mucho que sea la historia de March la que, en realidad, abarca más páginas de este primer tomo, me ha costado mucho más sumergirme en ella. A diferencia del prólogo, a esta segunda parte le cuesta mucho más arrancar y las acciones de los personajes se me han antojado bastante extravagantes.


Parece que los altibajos que ya me contrariaron en A silent voice, se mantienen en esta segunda obra larga de Yoshitoki Ooima. Aunque pertenezcan a géneros tan distintos, la firma de la autora es evidente, más allá del grafismo que la caracteriza, las páginas destilan la misma sensibilidad, con unos personajes que desbordan sentimientos por los cuatro costados. Es de esas lecturas que difícilmente te puede dejar indiferente... que suena a frase tópica y típica desprovista de todo significado pero, sinceramente opino que es poco probable que no haya al menos una de sus viñetas que consiga tocaros la fibra sensible con tanta rabia y desesperación como evocan algunas. En cualquier caso, y precisamente por lo imprevisible que me parece esta lectura, me reservo mi derecho a recomendarlo de momento.

martes, 11 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Adolescente pero no inocente

No, no estoy de broma. Sé que un título como éste no pasa desapercibido, posicionándose entre los más bizarros de la editorial argentina junto con otras ocurrencias como Lo nuestro no puede ser tío o Culebrón Romanticón pero, si no me frenaron éstos, tampoco lo iba a hacer Adolescente pero no inocente. Mi relación con Kanan Minami siempre ha sido muy turbulenta, Hoy Comienza Nuestro Amor es un shojo que disfruté bastante porque me sentía muy identificada con la protagonista pero que a la vez detesté por la relación tóxica que refleja (nada que llegue a los extremos enfermizos de Hot Gimmick, todo sea dicho de paso). No puedo decir lo mismo de Rapsodia Celestial que vendí sin muchos miramientos o de Golpe de Pasión y Honey & Honey Drops a las que ni me acerqué por la pésima crítica. Pero, por algún extraño motivo no me pude resistir a la última obra de la autora... eso sí, con muchas expectativas no iba, para qué engañarse.


Karin es la única hija de un matrimonio pudiente, sus padres la han malcriado hasta decir basta por lo que, a sus 16 años recién estrenados, es una chica insoportable, consentida, que no valora lo más mínimo el esfuerzo que requiere conseguir aquello que uno desea. En ese sentido, su capricho más reciente es Nao Tsurugi, un alumno de tercer año que lo tiene todo: es inteligente, guapo y bueno en deportes. Cuando sus padres le anuncian un matrimonio concertado con un desconocido, cree estar inmersa en una pesadilla... ¡hasta que descubre que su prometido no es otro que su idolatrado senpai!

Es evidente por esta sinopsis que la trama tiene trampa pero, aún así, no me podía creer que la autora hubiese caído en tal absurdidad. Sin embargo, he de admitir que no llega al grado de surrealismo de un bestseller y shôjo insignia de mi adolescencia como es Marmalade Boy así que no iba a descartar esta nueva obra de Kanan Minami sólo por eso. Que de manga os hablo.


Pero, por supuesto, no se le pueden pedir peras al olmo y este manga da sus primeros pasos tan solo para precipitarse en el abismo de su mediocridad. Si Karin es una malcriada, Nao es un insensible amargado. Pecan de todos los clichés que pueden soportar las páginas de este tomo, siendo él el chico perfecto que todo lo sabe hacer bien sin despeinarse y ella una inútil que no es buena en nada y que en su vida se ha roto una uña ni en lo más básico. Aunque esta serie de entradas pretende ser una especie de "primeras impresiones" basadas en un solo tomo, confieso haber leído los dos volúmenes siguientes y la cosa no mejora en absoluto. Los clichés se van amontonando capítulo tras capítulo hasta decir basta.

Al final, lo mejor de este tomo (y los siguientes) ha sido el capítulo extra, dedicado a Tsubaki y Tsubaki, un tiempo después de donde quedó la trama en Hoy comienza nuestro amor. ¡Más monos ellos...! Si alguna virtud debo resaltar de Adolescente pero no inocente es que es una lectura amena, ideal si buscáis una comedia romántica sencilla, que os distraiga de vuestros quehaceres y no os haga pensar mucho.

lunes, 10 de julio de 2017

[Nuevas lecturas] Aristocracia Campesina

Hace (muchos) meses que pensaba en hacer una entrada de "últimas lecturas" dedicada, exclusivamente, a reseñar primeros tomos de varios manga. Pero, mientras dejaba la idea relegada a un cajón, llegaron a mis manos todavía más tomos #1 de títulos de los que, una vez leídos, tengo muchas cosas que decir... así que se me ocurrió la locura de reseñar cada uno de ellos en una entrada distinta y, no solo eso, sino que mi intención es publicarlas seguidas a ritmo diario (y no es una trola porque hasta que no las he escrito todas para poder programarlas una detrás de otra, no he publicado la primera; esto ha ido en un claro detrimento de la periodicidad que tanto me había costado conseguir así que, después de todo, parece que fue una muy mala idea pero ahora ya solo queda recoger los frutos de lo sembrado... si es que crece alguno).

Empiezo la semana con un plato fuerte, un manga actualmente en (no) publicación en Japón, obra de una de las mangakas más celebres del panorama actual y con tan solo 4 tomos en su haber: Aristocracia Campesina, de Hiromu Arakawa.


Aristocracia Campesina no es más que una autobiografía que hace Arakawa de su vida en la granja antes de convertirse en mangaka. Todos los que hayáis leído alguna de sus obras ya sabréis que siempre se representa a sí misma como a una vaca y es que la autora se crió en una granja en Hokkaido y estudió en una escuela de capacitación agraria. Exacto, lo mismo que los personajes de Silver Spoon. De hecho, fue el mono que sufro por este último (hace un AÑO que salió el último tomo) que me decidí a leer Aristocracia Campesina y ¡cuál ha sido mi sorpresa al descubrir que es ésta anterior en su publicación (2008) a Silver Spoon (2011)!


Como ya me pasa con todos los tomos hasta la fecha de Silver Spoon, esta primera entrega de Aristocracia campesina me ha servido para aprender un montón de cómo es la vida en la granja (en Hokkaido), con el añadido de que esta vez sé a ciencia cierta (¡casi!) que todo lo que se cuenta es 100% verídico y no simplemente una ficción factibleHiromu Arakawa me parece ahora una persona aún más entrañable, ojalá aparezca en alguno de los capítulos de Urasawa Naoki no Manben.


Aunque este manga parece que me va a encantar de principio a fin (la mitad ya la ha cumplido), me veo en la obligación de advertiros de que se trata de una autobiografía contada en clave cómica y en un formato que, guardando las distancias, se parece al 4-koma. Así, a pesar de la brevedad del tomo, salta de un tema a otro con agilidad con lo que al terminarlo te das cuenta de que has leído sobre gran variedad de temas incluyendo pero no limitándose a: horarios imposibles, ladrones, osos, leche, patatas y boñigas de vaca, sobre todo muuuuchas boñigas (pun intended). Es muy posible también que no sea la mejor de las lecturas que recomendar a personas vegetarianas o veganas ya que se habla también del sacrificio de animales en la granja (y fuera de ella) aunque así a priori me parece que el trato que dan a los animales allí es bastante más humano que el de aquí... o quizá sólo son prejuicios y desconocimiento de causa.


En múltiples ocasiones la autora se dibuja a sí misma discutiendo los pormenores de la trama con su editora. Son estas metaviñetas de las que más gracia me han hecho porque siempre está la editora escéptica con las batallitas que cuenta la autora o, directamente, indignada por los derroteros que suele tomar hablando a menudo de caca de vaca a pesar de tener bastante éxito entre lAs lectorAs. ¿Y cómo responde Arakawa ante tales juicios? Ignorándola y siendo todo lo escatológica/explícita que puede (¡la ausencia de cromosoma Y no nos impide hablar/leer de mierda!).


Como ya habréis deducido en base a las imágenes que he escogido para ilustrar la entrada, el dibujo de Aristocracia Campesina no tiene absolutamente nada que ver con el grafismo habitual de Hiromu Arakawa. Apenas aparecen personas en el manga ya que los personajes principales son ella misma (versión vaca antropomórfica caricaturesca), su familia (ídem) y los animales (de verdad) de la granja. Para lo que quiere contar, el cómic como medio no es más que un instrumento para dar dinamismo y gracia a las anécdotas, ni mucho menos pretende dibujar grandes fondos o escenas de las que se te quedan grabadas a fuego en la retina. De esta forma, el dibujo es funcional y le permite ir más rápida y, al final, ni por esas puede sacar adelante este manga que sólo lleva 4 tomos recopilatorios desde que lo comenzó en 2008 y que, actualmente, parece estar en pausa indefinida.


Es inevitable que os sintáis timados cuando vayáis a la tienda y busquéis los, tan escasos, tomos multicolores de este manga ya que a pesar de tener un precio estándar (vale, cincuenta céntimos menos de lo estándar) constan tan solo de 112 páginas sin tener ningún extra que justifique su precio. Imagino que se trata de una licencia tan loca, con un público tan nicho, que las tiradas serán irrisorias y había que hinchar un poco (bastante) el precio para amortizar la edición... yo reconozco que es un tomo caro pero me ha gustado tanto que lo pago con placer.

Soy consciente de que me he pasado toda la entrada escribiendo sobre las pegas de Aristocracia Campesina, que si el dibujo, que si el precio, que si es todo humor, que si está en hiatus... pero por cada uno de sus inconvenientes encuentro al menos un punto a favor así que os lo recomiendo con precaución pero con muchas ganas. ¡Entretenido lo es un rato largo!

miércoles, 14 de junio de 2017

Tegami Bachi

Me compré el primer tomo de Tegami Bachi antes de empezar el blog. Es muy difícil para mí hablar de este manga que he seguido de forma tan irregular debido a la publicación aperiódica de Planeta (no me olvido del verano de 2011 cuando estuve a punto de empezar a comprar este manga en inglés a pesar de tener los tres primeros tomos en castellano, hasta ese punto me enamoré de esta historia). Tegami Bachi es un manga que me cautivó desde el primer tomo, el primer capítulo, la primera página. Todo me gustaba de Tegami Bachi: los personajes, el universo, los sentimientos que evoca cada nuevo arco, los conceptos de letter beedingo, los gaichu, el arte sublime de Hiroyuki Asada. Todo. Durante meses, mantuve una cabecera de este manga en el blog, acompañada de un avatar de Niche, un personaje al que incluso le dediqué una entrada entera cuando apenas empezaba a escribir aquí. Al acabar de leer Tsubasa me lancé a por la relectura de este shonen, devorando ávidamente los quince tomos que ya había leído años atrás, sin poder esperar a llegar a esa cuarta parte restante, cuyo desarrollo desconocía en su totalidad. Quizá vieseis en twitter la tremenda decepción que me causó el capítulo final. Con todo, tiene este manga tantas historias entrañables abarcando la mayoría absoluta de su longitud que no voy a dejarme llevar por lo que me parece un final pésimo.


Amberground se divide en tres regiones concéntricas en función de su proximidad al sol artificial: Akatsuki, Yuusari y Yodaka. Por lo tanto, mientras que Akatsuki está bañada constantemente por la luz del sol, los habitantes de Yodaka viven en la penumbra. Esta división no afecta tan solo a la luz sino que va mucho más allá, existe una jerarquía paralela de índole social por lo que a los habitantes de Yodaka no sólo les falta luz sino también recursos. Por si esto fuera poco, se trata de un mundo infestado por extrañas criaturas que recuerdan a insectos gigantes llamados gaichu que atacan a las personas y les roban el corazón dejando tras de sí poco más que carcasas vacías. Puesto que está estrictamente prohibido pasar de uno a otro distrito, y ya que es tan peligroso desplazarse de uno a otro pueblo debido a la presencia de los gaichu, la única forma de comunicación entre habitantes de ciudades distintas son las cartas, que sólo pueden transportar los "letter bee" o abejas mensajeras. Así que, lo creáis o no, Tegami Bachi es un manga sobre carteros (de alto riesgo).

La historia comienza con el rapto de la madre de Lag, el protagonista, cuando éste apenas tiene siete años. Goose Suede, uno de los mejores letter bee, será el encargado de transportarlo como "carta" hasta Campbell Litus, donde vive su tía Sabrina. Este viaje servirá para que Lag idealice la profesión de letter bee y tome la determinación de convertirse en Head Bee, para así poder entrar en Akatsuki y buscar a su madre. No voy a entrar en más detalles sobre el argumento porque creo que ya he explicado demasiado pero lo que me gustaría transmitir es que Tegami Bachi es, desde el principio y hasta el final, una historia (muy) triste. No solo triste sino, más bien, emotiva hasta el extremo... Prácticamente todos los personajes tienen un pasado trágico, tanto los protagonistas como los secundarios que desempeñan el rol ya sea de destinatario o de remitente, y que cambian de capítulo a capítulo. De hecho, Lag se pasa toda la historia llorando sin parar por todo. Aunque el autor suele optar por enfoques optimistas y finales más o menos felices, las historias suelen ser agridulces como poco y todos cargan, inevitablemente, con recuerdos tristes.


Para mí, dibujazo a parte, el mayor logro de Tegami Bachi son sus personajes y la complicidad entre ellos. Es imposible no cogerles cariño, no empatizar con ellos. Se da mucha importancia a la amistad y la camaradería, todos los capítulos rebosan sentimiento a raudales. El autor también da pie a muchas situaciones cómicas, muchas bromas, los chicos (Lag, Connor y Zazie sobretodo, que tienen entre 12 y 14 años) se pican entre ellos sin parar. No sólo eso sino que se aborda qué es lo que nos hace ser quienes somos, más allá de nuestras experiencias vitales. Si se rasca un poco enseguida despuntan matices de cariz más bien filosófico que subyacen a la lectura rápida. Y Niche. Niche es la contrapartida perfecta para Lag, se lleva todo el protagonismo en muchísimos arcos, es indispensable para la supervivencia del chico, que es todo corazón (literalmente), da toda la chispa y alegría para sonreír y soltar alguna carcajada de tanto en tanto entre tanta lágrima. Son tan maravillosos los personajes que no me importaría leer otros 20 tomos de sus aventuras, más allá de la trama principal, sin importar los enigmas por resolver... sin desmerecer a estos ya que contribuyen a que fuese una tortura tener que esperar varios meses para saber cómo seguía, manteniendo siempre el interés del lector.


El worldbuilding de Amberground se basa en una sociedad moderna en la que el corazón (entendido como el alma, y que solo los letter bee más sobresalientes son capaces de modular para darle algún uso cotidiano) sustituye a la electricidad, en la que las distancias deben recorrerse a pie o en carruaje, en la que no hay desarrollo tecnológico. Si a esto le sumamos la semioscuridad perpetua y la pobreza generalizada de Yodaka, es fácil imaginarse a un pueblo oprimido, formado por gente sencilla sin grandes aspiraciones. Además, todo el país ostenta una férrea creencia religiosa en la Emperatriz, que gobierna Amberground desde Akatsuki. A pesar de ser una figura tremendamente distante y que no parece obrar diferencia alguna en la vida del pueblo, es admirada e idolatrada por todos en lo que sólo puede denominarse como fe. En realidad, tiene Tegami Bachi varias reminiscencias a la religión cristiana, aunque no quiero desglosarlas con detalle para no destriparos la historia. Además, junto con los gaichu, hay varias criaturas (animales y plantas) endémicas de Amberground, completando así la caracterización del mundo creado para la historia de Lag.


La ventaja de haber decidido leer los 20 tomos del tirón es que he podido seguir muy bien la trama y he entendido muchas cosas que pasé por alto en la primera lectura. Ya desde los primeros tomos hay detalles que a priori no tienen mucho sentido pero que encajan a la perfección al final. Y, teniendo en cuenta lo precipitado del mismo, tiene mucho mérito de parte del autor. Se nota que tenía el guión completo en la cabeza ya desde el inicio (e hizo lo que pudo con las limitaciones de espacio impuestas por los rígidos japoneses). Tratándose de un shonen "de luchas" (poco convencionales, pero luchas al fin y al cabo), con un objetivo que alcanzar, llama la atención su extensión moderada de sólo 20 tomos. El manga se divide en dos partes desiguales. La primera, más naif, centrada en el desarrollo de personajes, el planteamiento de preguntas transcendentales a resolver al final y la construcción progresiva del mundo para el lector. Tras un último arco argumental que abarca unos cinco tomos y que culmina con grandes revelaciones en el tomo #15, empieza la segunda parte, (mucho) más breve, en que el autor tiene que hacer un sprint para dar respuesta a todos los enigmas (algunos nuevos) en cinco míseros tomos.

Como curiosidad, todos los tomos cuentan con un apéndice dirigido por el doctor Thunderland que interpela directamente al lector lamentándose por no aparecer todavía en la historia principal y ofreciendo información sobre el mundo de Amberground a modo de glosario.

[ANEXO] Acerca de los personajes femeninos de Tegami Bachi

He estado dándole vueltas a si debía o no comentar de forma específica cuál es el rol de los personajes femeninos en esta historia. Últimamente estoy tan sensibilizada con esto que a veces me da miedo hacer juicios demasiado radicales... pero descubro divertida que hace más de 4 años (cuando le daba mucha menos importancia que ahora al tema) ya me rechinó el papel que tienen las mujeres en general en esta obra así que quizá no esté de más que me explaye un poquitín sobre esto. Para empezar, da la casualidad que todos los bees de la colmena son hombres exceptuando a: Aria, que ya no lo es, que era extremadamente torpe y, al parecer, sólo hacía su trabajo gracias a su dingo, y cuyo principal rol en la historia es el de a) estar enamorada de Goos y b) curar con sus balas de corazón; Lily, una bee que admira a Lag y acaba perdiendo su corazón; Elena, una bee que sólo se menciona en un pequeño arco argumental, apareciendo solo en un par de flashbacks ya que murió siendo muy joven por caerse de un precipicio; y Chiko, que aparece por primera vez en la historia a tres tomos del final, que, por lo tanto, tiene un desarrollo muy limitado, y que es la única bee que sí que hubiera podido tener un rol muy importante en el final precipitado de este manga.

Entre los personajes femeninos con más o menos protagonismo en la trama encontramos a: Silvet, la hermana pequeña y discapacitada de Goos, cuya función principal en la trama es cocinar y sufrir; Ane, cuya relevancia se limita a ser la madre de Lag; Niche, su hermana (que por no tener, no tiene ni nombre) y Lode, tres personajes que no son humanos pero sí claramente femeninos, que tienen roles muy importantes en la trama principal y que, además, son muy fuertes (en todos los sentidos). Las otras mujeres que aparecen en la historia suelen ser destinatarias de las cartas que reparte Lag, normalmente o criadas o jóvenes y bellas sucesoras de buena familia con la salud frágil, sin olvidar niñas huérfanas que puedan servir de interés amoroso para algún bee (varón) que pase por allí. Si hay un elemento común a prácticamente todos los personajes femeninos del manga, en especial los que tienen más protagonismo, es el maldito y endémico fanservice:



Estando como estoy enamorada del diseño de muchos de estos personajes, no voy a criticar al autor ni por machista ni por misógino, no deja de ofrecer un elenco muy variado de personajes de ambos sexos. Además, Niche, que es coprotagonista indiscutible de la historia (por mucho que no sea humana), tiene cuerpo de niña, se comporta como tal, y en ningún momento se insinúa siquiera que pueda tener una relación romántica con Lag; de hecho, la relación de amistad y confianza recíproca entre ambos es poco menos que entrañable. Aunque en general las chicas sean más bien despampanantes, sí es cierto que muchos de los personajes secundarios muestran constituciones mucho más variadas, con chicas larguiruchas, regordetas, mujeres de edad más avanzada... que ya es mucha más variedad de la que se suele encontrar en mangas de esta demografía.


Como veis, tengo un conflicto con este tema y es porque Tegami Bachi me ha gustado mucho y creo que no necesitaba el fanservice para nada. No deja de parecerme estupendo que las mujeres abarquen un rango amplio en lo que respecta tanto a físico como a aptitudes o personalidad pero no consigo quitarme de encima la sensación de que el autor vira más hacia los roles típicamente otorgados a las mujeres, tirando de clichés de mujer florero/mujer pura/mujer enfermiza y, por supuesto, sin ninguna que ocupe un alto cargo en ninguna de las organizaciones que aparecen en el manga. También es cierto que Lag es bastante andrógino y que se hacen múltiples referencias a su feminidad sin que eso lo desmerezca en ningún aspecto y eso, desde luego, es todo un acierto.

lunes, 15 de mayo de 2017

Star Wars: The Clone Wars

En plena fiebre con la franquicia de Star Wars, opté por enfrentarme a la eterna serie animada The Clone Wars, con sus 6 temporadas (129 capítulos en total) más la película, que cuentan el devenir de las guerras clon (entre los episodios II y III del canon). Por si su extensión no fuese suficiente como para desmoralizar a cualquiera, tomé la decisión sabiendo que al menos las primeras temporadas (ni siquiera capítulos) no eran precisamente para echar cohetes. Pero claro, hacia el final la trama (se supone que) se ponía interesante y servía de vínculo hacia la nueva serie animada Rebels. Después de haber visto la serie en su totalidad, ¿os recomiendo su visionado?


Respuesta extremadamente corta: NO (excepto en el caso de que seáis extremadamente fans de la saga y tengáis un poquitín de TOC, pero me imagino que la habréis visto ya si cumplís esos requisitos)


Respuesta corta: No. A pesar de que no creo que, por temática, sea una serie dirigida a menores, es evidente que el equipo creativo ha optado por una representación bastante simplista y censurada de lo que debería ser una guerra cruenta y encarnizada. La violencia se maquilla continuamente, en el sentido de que nunca aparecen heridas, ni sangre, ni tortura explícita (se "electrocuta" a mucha gente, eso sí).

Aunque, desde mi punto de vista, el principal punto flaco de la serie es la caricaturización tanto de los personajes, muy en especial de Anakin, como de las situaciones a las que se enfrentan. La complejidad emocional de los personajes brilla por su ausencia, en especial en las primeras temporadas. Me mosquea particularmente su relación con Padmé, totalmente superficial en las primeras temporadas para convertirse más tarde en una sucesión infinita de peleas en las que Anakin hace gala de una combinación espantosa de celos y mal carácter. Y ni siquiera me he querido meter en un análisis exhaustivo de la trama, que hace aguas por todas partes.


Se busca el humor, la carcajada fácil y ni siquiera eso consigue. Las situaciones son absurdas y más aún las reacciones a las mismas. Los personajes principales están a punto de morir decenas de veces sin que eso suscite ninguna emoción por parte del espectador, y no es sólo porque todos ellos aparezcan en el episodio III y la intriga en ese sentido sea inexistente.

De hecho, casi toda la serie es relleno, con múltiples capítulos autoconclusivos que no enlazan absolutamente con nada y, encima, los guionistas aprovechan para rescatar a Jar Jar como constante """alivio cómico""" cada vez que aparece. En caso de que os animarais, además, id preparados para referencias repetidas hasta el hartazgo de algunas de las citas más famosas de los episodios* como el "we are doomed" de C3PO o el "you are our only hope". Por supuesto, aparecen tanto C3PO como R2D2 en múltiples capítulos, que rivalizan en mediocridad con aquellos protagonizados por Jar Jar.


Respuesta larga: No la veáis entera pero  ciertas sagas o capítulos aislados en los que los guionistas denotan una ambición inusitada. Estos intentos por consolidar una trama firme, interesante y enriquecedora para el fan empiezan a partir de la tercera temporada alcanzando su punto culminante en la quinta temporada. Desgraciadamente, no puedo decir eso de la sexta y última, que ni siquiera está completa ya que, llegados a este punto, se canceló la serie. De ahí que a esta última temporada la titularan The Lost Missions... De hecho, por la información disponible en la red, los capítulos que no se llegaron siquiera a producir hubiesen dado protagonismo de nuevo a Ahsoka y se hubieran solapado temporalmente con los acontecimientos del episodio III (no sabéis la frustración que me genera tener que utilizar el subjuntivo en esta frase)

Precisamente, es a partir de la tercera temporada cuando Ahsoka crece y empieza a comprender cómo funcionan en realidad el Senado y la República o por qué podría haber gente sensata aliada con los separatistas. Por mucho que, en sus batallas, los jedi y el ejército clon siempre derroten a droides o a siths, existen mundos enteros bajo la alianza separatista que honestamente creen que es necesaria su existencia para acabar con la corrupción que mancha a gran parte del senado. Los debates en el senado reflejan a su vez las desavenencias internas dentro de la República, y cuáles son los motivos que llevan a los representantes de cada mundo a tomar según qué decisiones.


Por si esto fuera poco, se presentan también mundos neutros que se resisten a tomar partido en la guerra, pero que terminan viéndose afectados por el fuego cruzado entre ambos bandos. Y, por supuesto, existen individuos independientes que se venden al mejor postor, no importa su bando: los caza-recompensas. Cuanto mejor comprende Ahsoka cómo funciona la política galáctica, menos claro tiene su rol como jedi. No sólo eso sino que muchos de los preceptos de la orden ya no resultan tan fáciles de cumplir como hubiera podido parecer cuando era una niña; la prohibición explícita a formar vínculos con otras personas pesa más que nunca.

Algo que me ha gustado especialmente de Clone Wars es que entran en juego personajes del universo Star Wars que no aparecen en ninguno de los episodios* como son Ventress, Satine (la duquesa de Mandalore) y, evidentemente, Ahsoka Tano, la padawan de Anakin. Además, se recupera a personajes poco desarrollados en sus respectivas trilogías como Darth Maul o Tarkin. También se da mucha visibilidad a especies no humanas (en parte, gracias a la facilidad con la que pueden representarse en una serie animada) como son twi'leks, rodianos, togrutas, mon calamari, quarren y un larguí(iiii)simo etcétera.


E, igual que aparecen nuevas especies, también sirven estos capítulos para desentrañar algunos entresijos de la Orden Jedi como, por ejemplo, en qué consiste el entrenamiento de los younglings (jóvenes), de dónde proviene la energía de los sables láser o, mejor aún, cómo se construyen. Otro objeto que aparece es el holocrón jedi, que se puede utilizar para codificar mensajes y que sólo puede ser abierto por el uso de la Fuerza.

Otra de mis partes favoritas de la serie ha sido el desarrollo de fondo de los clones como seres pensantes y paradójicamente individuales e independientes. En los episodios* nunca se llega a ahondar demasiado en la humanidad de los clones (porque antes que soldados de asalto, son humanos) por lo que la serie tiene muchos aspectos a explorar sobre lo mismo incluyendo: afinidades, sentimientos, fidelidad, ambiciones, objetivos, traiciones... ¡e incluso la orden 66! Se discute mucho la individualidad de cada clon ya que, a pesar de compartir código genético y de haber sido "creados" con el único fin de luchar (y morir) en las guerras clon, cada uno de ellos tiene su propia personalidad, que le hace ganarse su apodo más allá de su código numérico.


Si en algún momento habéis tenido curiosidad por personajes como Darth MaulBoba Fett, el conde Dooku, Grievous u Obi-Wan Kenobi, disfrutaréis con sus respectivas sagas. Se aprecian mucho mejor que en los episodios* las maquinaciones de Palpatine durante la guerra para salirse con la suya a base de recrudecer las condiciones para ambos bandos; se aborda la parte económica, se presenta con más enjundia al clan bancario y su relación teóricamente imparcial con ambos bandos; incluso se fraguan los inicios de la rebelión que intentaría derrocar al imperio años más tarde.

No os llevéis a engaño, aunque pueda parecer lo contrario, no es esta una serie protagonizada por Anakin y Obi-Wan Kenobi, ni siquiera por Ahsoka, los protagonistas van fluctuando de uno a otro capítulo, o de una a  otra saga y, por mucho que haya algunos que aparecen más a menudo que otros, hay muchísima diversidad en ese aspecto. Si no fuese así, sería imposible desarrollar tantísimas tramas y ahondar hasta tal punto en el universo expandido.

Si Rogue One sirvió para arreglar todos los agujeros de guión de la trilogía original, Clone Wars sirve para profundizar el conocimiento del universo Star Wars pero a la vez no revela ninguna pieza de información clave ya que la franquicia no se puede permitir que sea imprescindible ver la serie. Eso sí, sirve de puente a la (otra) serie animada, Rebels, que tiene lugar unos quince años más tarde, en pleno auge del imperio, poco antes del episodio IV (¡que espero reseñar pronto!). Han sido más de cuarenta horas de mi vida consagradas a ver esta serie así que, como podréis imaginar, no creo que haya sido capaz de sintetizar todo lo que tiene (o no) esta serie por ofrecer en una entrada que se leerá en unos minutos pero espero que os sirva para haceros una idea aproximada!

*Episodios: siempre que utilizo la palabra "episodio" hago referencia a las películas, no a los "capítulos" de Clone Wars.

viernes, 5 de mayo de 2017

Tsubasa: El Secreto de las Alas

No, no voy a hablaros del Tsubasa de CLAMP. Sí, Natsuki Takaya es la autora de Fruits Basket. Y, sí, aunque parezca mentira, Tsubasa: El Secreto de las Alas es un manga (demografía shōjo) que licenció y publicó Norma en España entre julio de 2007 y junio de 2008 (habiéndose publicado en Japón entre 1992 y 1998).

Sí, las portadas son todas así de feas
Por mucho que me apene decirlo, se trata de la típica obra menor que se ha escogido traer antes que otras mejores sólo porque Fruits Basket fue un éxito y así poder decir "de la autora de Fruits Basket" para vender más. Tsubasa grita por todos sus poros que su autora era aún una principiante cuando ideó su historia. El dibujo impersonal y basto refleja que aún le quedaba mucho camino por delante para llegar al estilo suave y preciosista que la caracteriza a día de hoy. El planteamiento de la historia, su desarrollo y también su desenlace denotan la inexperiencia de la autora, que quiso meterse en un berenjenal con un argumento de ciencia ficción que tira hacia lo sobrenatural en un mundo post-apocalíptico muy simplón. Y ni siquiera los personajes se pueden salvar de esta escabechina siendo la protagonista una Mary Sue insoportable, mientras que su contrapartida masculina es una especie de psicópata con personalidad múltiple.

Acabar de leer el primer tomo fue una tortura. Si bien es cierto que la serie va mejorando hasta que decae de nuevo en el último tomo (más o menos), tener que enfrentarme a esos primeros capítulos me hizo replantearme si venderme o no este manga sin haberlo leído siquiera. Pero le tengo demasiado aprecio a Natsuki Takaya por sus obras posteriores como para no darle una segunda oportunidad (y una tercera si hace falta). Para ser justa, muchas de las aparentes carencias al inicio de la historia se acaban revelando como sinsentidos premeditados con una explicación (aunque ésta no me convenza).


Empezando por la infantil, ingenua e impulsiva Kotobuki y terminando en el insensible, despiadado e impasible Raymon, todos y cada uno de los personajes que hacen acto de presencia en este manga son planos y superficiales hasta decir basta. No hay trasfondo ninguno. Está la loca que quiere participar en una bacanal y que va tirando bombas allá donde pasa, está el desalmado malnacido que mata por placer, está el rebelde al que no le importa absolutamente nada y que actúa sin pensar, pero no hay ningún personaje con suficiente desarrollo como para que una pueda ponerse en su lugar e intentar entender sus anhelos.

Solo Kotobuki es fácil de leer en ese sentido desde el momento en que se enamora perdidamente de Raymon y no hace otra cosa que desear estar con él las 24 horas del día, los 7 días de la semana, al más puro estilo shôjo de instituto en que la protagonista conoce el amor por primera vez ("oh, ¡qué manos tan grandes! ¡qué fuerza! ¡es un hombre! ¿qué será esta opresión que siento en mi pecho cuando pienso en él?"). Además, como le sigue ocurriendo en series posteriores, la autora tiene una obsesión que podría catalogarse de enfermiza en emparejar a todos los personajes protagonistas entre ellos con más acierto en unos casos que otros (mucho mejor los enamoramientos fugaces a primera vista y los emparejamientos por conveniencia que la indecencia de dejar a alguien soltero, que ya sabemos que sin pareja no se es feliz).


Tenía muchas ganas de incurrir en spoilers aquí pero como ya he reposado la lectura lo suficiente como para no necesitar hacer terapia vía blog, me limitaré a decir que el intento por hacer ciencia ficción le sale bastante mal a la autora... con muchas situaciones incongruentes y argumentos que querían ser muy elaborados que caen por su propio peso. En definitiva, y aunque me duela, no es una obra que recomiende, ni siquiera a fans de Natsuki Takaya, que alcanzó su zenit con la susodicha Furuba y ya no ha vuelto a crear nada que la alcance.

No quiero acabar esta reseña sin antes romper una lanza a favor de este manga porque, por supuesto, aún y con todas sus carencias no es un despropósito absoluto y tiene algunos detalles que lo salvan de la hoguera. A pesar de que, como personajes independientes, tanto Kotobuki como Raymon resultan insoportables (cada uno a su manera) y aunque su enamoramiento (a dos tiempos) me resulta de todo menos convincente, su relación es entrañable, se respetan mutuamente, y siempre están dispuestos a sacrificarse la una por el otro y viceversa. De la misma forma, y a diferencia de muchas otras historias de este tipo en que se plantean muchas preguntas o incógnitas sin respuesta posible, la autora le reconoce a los lectores el derecho a conocer la explicación de cada uno de los enigmas que planteaba la trama desde el principio. Como decía, se trata de respuestas que pecan por simplistas pero al menos no se trata de una nebulosa difusa fruto de la falta de ideas del autor (qué difícil es encontrar algún manga cuyo final nos satisfaga eh).


Termino la entrada con una reflexión: si hubiese leído este manga con 13 o 14 años estoy bastante convencida de que me habría parecido lo más de lo más (hacia el final se vuelve todo muy turbio) y, quizás ahora, al recordar su primera lectura, me invadiría la nostalgia y sería incapaz de verle todos los errores... Pero creo que no tengo lectores de esa franja de edad en el blog así que me mantengo en no recomendarlo.

martes, 18 de abril de 2017

La Geste d'Aglaé - Cixtite Impératrice

Para no hacer mucho el ridículo y también para aspirar a que alguien lea esta reseña, al final he decidido no escribirla en francés por mucho que los dos cómics de los que voy a hablar sólo estén disponibles en dicho idioma. Así que si consiguiera tentaros tendríais que resignaros a darle una oportunidad al francés, ¡avisados estáis! Tampoco es como si el hecho de usar mi idioma materno me fuese a facilitar demasiado la tarea de describiros tan improvisadas y caóticas historias.


Habiendo vivido siempre con sus hermanas, Aglaé es una joven oceánide con mucha curiosidad por el sexo opuesto. En su primer encuentro con un hombre queda embarazada y su padre la destierra por tamaña humillación. Empieza entonces la epopeya de la joven madre soltera, que deberá habituarse a las raras costumbres de los habitantes del país de Marylene, donde su temible (y estúpido) dictador y tirano tortura a las madres solteras, rapta a las mujeres con total impunidad para que pasen a formar parte de su harén y menosprecia continuamente al género femenino relegándolo a las tareas del hogar.

La Geste d'Aglaé es un cómic extraño. Y no lo digo por el estilo de dibujo, que también, sino particularmente por la aleatoriedad de la narración que hace que me imagine a la autora improvisando sin miedo de principio a fin. De hecho, a Anne Simon no se le caen los anillos por ir referenciando en todo momento cuál fue la publicación original de cada uno de los capítulos que componen la obra, dato que refleja cómo se trata de un compendio de capítulos semi-independientes semi-conclusivos más que de una novela gráfica convencional con un planteamiento, desarrollo y enlace formales. Tanto es así que pudo crear más tarde Cixtite (que, por otra parte, sigue el mismo patrón por mucho que contenga menos páginas), que no es ni precuela, ni secuela, ni siquiera historia paralela en el mismo universo con personajes distintos, sino que cuenta una peripecia más de Aglaé solapándose totalmente con la línea temporal de La Geste, y no pasa nada: el cómic se entiende bien igual.

Pero si estás...
... ¿desnuda?
¿y el padre?
¡se fue!
¿perdón?
Recuerdo que uno de los editores de Misma me comentó en el GRAF cuando me vio indecisa hojeando este BD que Anne Simon era una autora muy feminista. Este tipo de afirmaciones me hacen bastante gracia porque el término "feminista" se utiliza para designar muchísimas cosas distintas a día de hoy. En ese contexto, no tuve muy claro si se refería al empoderamiento de los personajes femeninos en sus historias o a un activismo feminista reflejado de forma directa en las páginas de estos BDs. Podría no haber sido ninguna de las dos pero al final resultó una extraña combinación de ambas... pero también de otras cosas. La gracia de La Geste d'Aglaé es que la propia Aglaé, siendo mujer, es un desastre de persona. Es impulsiva, egoista, ignorante, algo déspota, despreocupada, caprichosa, independiente y diferentes combinaciones de estos adjetivos a lo largo de la obra, ya que todo lo que le ocurre va forjando su carácter. Así que mientras Anne Simon va citando a distintas personalidades destacadas por su activismo feminista (como Marie Le JarsFrançois Poullain de La Barre y Hubertine Auclert), construye una trama en que si bien es una mujer la que acaba con la tiranía de su predecesor y, hasta cierto punto, trae consigo una mejora de la calidad de vida de sus habitantes, acaba convirtiéndose ella misma en una nueva tirana, sin ser una misógina pero peligrosísima igualmente al encontrarse en una posición de poder. Conclusión: si bien hombres y mujeres debemos(deberíamos) tener las mismas oportunidades y merecemos el mismo respeto, ¡ambos tenemos equivalente capacidad para ser dañinos! Como cómic con alusiones directas al feminismo, me parece un alegato espléndido.

«Como fracases, te echo del reino, naturalmente»
Sin ir más lejos, la protagonista del spin-off que comentaba antes es una emperatriz opresora que se dedica a secuestrar para después castrar a todos los hombres del país de Marylene. Es decir, de nuevo nos presenta la autora una mujer en una posición de poder que no hace otra cosa que infligir dolor a los que la rodean. También me parece muy entretenido el intercambio de roles presente a lo largo de todo la obra, donde son los hombres los cocineros, los amantes, los floreros, los consortes, los que, en definitiva, se someten continuamente a la voluntad de las mujeres que les rodean.


Si buscamos entre la bibliografía de esta autora rápidamente encontramos obras anteriores cuyas protagonistas aparecen como personajes secundarios en las dos obras que me ocupan en esta reseña. Anne Simon ha desarrollado un vasto pero único universo que se expande poco a poco a cada nuevo cómic que publica e incluso a cada historia corta que improvisa para retos del estilo del de crear un cómic en 24 horas. Me encantaría poder descubrir nuevos matices de su obra pero estos títulos, anteriores en su publicación, se encuentran descatalogados y no creo que pueda conseguir fácilmente acceso a ellos. Para aliviarme un poco las penas espero con ganas el nuevo cómic que sacará a finales de este año en el que parece que va a seguir contando las aventuras de Aglaé.

El estilo de dibujo de Anne Simon es muy característico, con una total ausencia de personajes con rasgos humanos aunque todos sean antropomórficos en cierta medida (¡hasta las patatas fritas!) lo que dota a la obra de un aire de surrealismo añadido al de la propia historia. Mientras que La Geste d'Aglaé es un tomo más grueso y en blanco y negro, Cixtite Impératrice contiene menos páginas pero es a color.

Ya veis que se trata de dos títulos de lo más peculiares así que, como acostumbro a hacer, no os hago una recomendación firme y genérica aunque sí os animo a leerlos tanto si os van las historias más bien raras, con algo de cuento macabro/surrealista, como si buscáis cómics de autorAs, con protagonistAs y mucho juego de intercambio de roles.