viernes, 26 de diciembre de 2014

Primeras impresiones sobre El Secreto de Ai

No sé si recordáis el reto que me propuse pronto hará un año sobre leer manga. Evidentemente no lo he cumplido ni al 50% pero con las vacaciones navideñas decidí darle un sprint a la lectura de El secreto de Ai. Y mi gran conclusión tras leer los cinco primeros tomos (y los tres siguientes en diagonal porque me había rallado ya) es que estoy demasiado mayor para disfrutar de la lectura de lo que yo denomino shôjo genérico. Akuma to Love Song, Dengeki Daisy, Missions of Love y ahora El secreto de Ai... ya no paso por el aro.


El apasionante punto de partida de este shôjo (que es lo único que lo puede diferenciar de los otros quinientos que salen al año en Japón) es que la protagonista, Aiko, es un poco marimacho. Es un poco marimacho y, cosas de la vida, acaba trabajando de criada en el maid café de su hermano. Es allí donde se encontrará con el ídolo del instituto, Leo, al que se la tiene jurada por ser mejor que ella tanto en baloncesto (un odio muy racional teniendo en cuenta que él mide más de 1,80 y ella no llega ni al 1,60) como en lo que a la conquista de chicas se refiere (esto también es excepcional teniendo en cuenta que Leo es chico y Ai es chica). El caso es que cuando Leo ve a Ai disfrazada de criada parece que no la reconoce y, no solo eso, sino que le pide salir...

Para no eternizar esto (que ya sabéis que cuando me pongo a rajar de algo no acabo) voy a limitarme a hacer una lista de pros y contras pormenorizados brevemente para ilustrar mis desavenencias varias con la autora.

Contras

¡Bienvenido amo!
(empezamos MAL)
1) Machismo: lo primero que me ha sacado de mis casillas de este manga es el machismo imperante en múltiples situaciones. Las más flagrante son las escenas en el maid cafe en que Aiko debe mutar su personalidad (tanto su forma de hablar como de vestir) para encajar con el rol de mujer objeto.


Pero no os preocupéis que para acabarlo de arreglar está Takumi dispuesto a actuar como un príncipe azul para ver si así consigue que su damisela en apuros caiga en sus encantos...

2) Aiko es retrasada mental (y los demás personajes también):


A parte de no tener personalidad (lo cual me parece un desperdicio porque por su forma de comportarse en el instituto y su pelo y su ropa y su genio apuntaba maneras para ser una protagonista poco al uso), Ai es bastante tonta. Aquí no se escapa de uno de los tópicos que pesan sobre las protagonistas shôjo: es demasiado ingenua/inocente/de-tan-buena-tonta. Así que todos los secundarios (tanto las chicas que se enamoran de Leo como los chicos que se enamoran de ella) la manipulan aprovechándose de su bondad. En cuanto a la imbecilidad de Ai está su excesiva competitividad que la lleva a seguir trabajando en un sitio que no le gusta solo porque una zorra la pica y su aparente absoluta falta de autoestima: incluso cuando el secreto queda revelado, sigue quedando con Leo siempre vestida de Mai ya que su versión Ai es demasiado poco femenina (?).

Cómo odio a este personaje
Pero es que si solo fuese Aiko... A parte de Leo y de Hiroko (la clásica mejor amiga de la protagonista), al resto de personajes les falta un hervor. Se merece una mención especial Takumi, que se deja manipular por su melliza Ikumi constantemente; es enfermizo.

3) ¿Qué se supone que obtiene una chica en una relación sentimental?


Continuando con el tema del machismo, algo que me ha desesperado mucho de este shôjo es que, para Ai, los besos son algo con connotación negativa. Puedo entender que le dé miedo perder su virginidad pero... ¿darse un beso? Lo comenta varias veces como si fuese una tortura por la que tiene pasar. Si está mal que las chicas disfrutemos de los besos y del sexo me pregunto qué se espera de nosotras en una relación, ¿que hagamos algo que no nos gusta para satisfacer a quien queremos? De verdad me molesta cuando se da a entender que es normal que un chico se muera de ganas por bajarse los pantalones a cada página y que cada vez que aparece sexo en un manga parece que a la chica la estén forzando. Y eso que, de momento, El secreto de Ai se está limitando a los besos... ¡menudo atrevimiento el de Ai por tomar la iniciativa una vez y ser ella la que empiece un beso! ¡Qué bochorno! [/sarcasmo]

Pros


1) Ai será tontita pero tiene algo de picardía

En función del capítulo, Ai es capaz de ser o bien la personificación de la docilidad o la protagonista más carismática y única que me he encontrado en mucho tiempo. Algo que me gusta de ella es que es consciente de las cosas que pueden molestar a Leo y a veces decide no contárselas para evitar conflictos. Evidentemente no es que sea una estrategia óptima en una relación honesta pero no deja de ser astuta por saber qué cosas es mejor callarse en según qué situaciones y eso me parece poco frecuente en el shôjo de instituto donde este tipo de mentiras deliberadas quedan reservadas para las secundarias roba-novios.


2) Leo y Ai confían el uno en la otra

Lo que le ahorra multitud de drama a la historia. De momento, nada de malentendidos espantosos que dan lugar a largas peleas absurdas.


3) Leo acepta a Ai tal y como es y la respeta

Esto no debería tenerse en cuenta como un punto positivo de la historia ya que debería darse por sentado pero tiene mérito en el momento en que Ai no se acepta a sí misma. De hecho, Leo tiene una paciencia inhumana con Ai en muchísimas situaciones porque, evidentemente, como buen co-protagonista masculino en un shôjo, es perfecto.

En resumidas cuentas, El secreto de Ai es un shôjo normal y corriente con los típicos tópicos del género pero también con sus dosis de genialidad que lo diferencian un poco de los demás. Si os gustan los romances de instituto al uso, seguro que disfrutáis de esta historia al máximo. Es solo que me parece que yo ya he pasado esta etapa...

15 comentarios:

  1. Buena entrada :3

    Con el primer capítulo que colgaron ya vi que éste manga no era para mí. Y menos teniendo en cuenta que estaba pensado para ser un tomo único y se fue alargando.

    Lo de los cafés de sirvientas no es un problema de este manga, sino de Japón (estaría bien, eso sí, que se criticara esta realidad de algún modo). Imagino, además, que en El Secreto de Ai la chica trabajará en uno más o menos modosito, pero hay cosas bastante más subidas de tono por ahí. También existen los equivalentes masculinos, pero son bastante menos comunes.

    Por otro lado, tampoco hay que irse tan lejos. Mira los Hooters. Sé que llegó a haber uno en España aunque diría que ahora no hay ninguno. En Europa hay alguno que otro. Y bueno, no hablemos ya de las azafatas en ferias...

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    1. He tenido muchas discusiones sobre este tema. Después de darle muchas vueltas al tema y pelearme con mis propios principios feministas llegué a la conclusión de que es lícito que, como empresario, pongas a trabajar a chicas jóvenes y guapas con uniformes más bien ligeros porque así consigues más clientela y, por ende, más dinero. No veo problema en aprovecharse de la belleza para este fin porque es evidente que a un futuro comprador (hombre heterosexual) le va a llamar más la atención tu producto si lo anuncia una azafata de buen ver.

      Uno de los problemas que yo veo con esto es que tradicionalmente se ha vendido exclusivamente la imagen de la mujer para hombres y no al contrario. Pero entonces es cuando acepto que cada vez más se lleva lo de contratar a chicos jóvenes y guapos en según que trabajos (tiendas de ropa sin ir más lejos). Así que lo que empezó siendo un problema de desigualdad cada vez lo es menos.
      Creo que no está mal admirar la belleza ajena y creo que es normal que esto se aproveche para ganar dinero.

      Si a una mujer no le importa vender su imagen (o su cuerpo) porque le compensa, adelante. Pero es que en este manga en concreto, la protagonista se las da de marimacho, de independiente, de autosuficiente. Y tiene una facilidad flagrante para adquirir el rol de sirvienta, de persona subyugada a la voluntad de los demás y eso no encaja con la que se supone que es su personalidad. Una cosa es que en los hooters te atienda una camarera con poca ropa y otra muy distinta (para mí) es que en un maid cafe las sirvientas te traten como si fueras más que ellas.

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    2. Entiendo tu razonamiento, pero no me acaba de convencer. Por puntos:

      1) No me gusta la idea de sexualizar a los camareros porque ello potencia el acoso sexual (y en la mayor parte de los casos no se ponen medidas al respecto). El personal está ahí, en teoría no se puede marchar y tiene la obligación de tratar bien al cliente, sobretodo si se deja sus buenos duros. Y esto el cliente lo sabe.

      2) Te olvidas del público con tendencias homosexuales.

      3) Recuerdo en un salón, una azafata con un escotazo enorme que no sabía nada sobre su producto. Entiendo que la contrataran por su cuerpo, pero no puede valorarse eso en exclusiva.

      4) Una cosa es admirar la belleza ajena y otra la "admirar" belleza sexual ajena. Sino, no distinguirían entre hombres y mujeres mientras fueran de buen ver.

      5) Hay prostitución y prostitución... Yo no soy tan liberal con eso. Si a una persona le cunde pero a la vez es porque se encuentra en un callejón sin salida y ve que no le queda otra, entonces no estoy de acuerdo en que tenga que tirar por ese camino.

      6) Con lo de "las sirvientas te traten como si fueras más que ellas" no tengo mucho que decir, más que en algunos sitios el personal muestra quizás un exceso de servidumbre (sin llegar jamás a tratar de amo a nadie, eso sí).

      _____________________________________________

      Veo entonces que parte del problema principal radica en la "personalidad" de la protagonista, que no está nada bien definida.

      Por otro lado, me gustaría saber tu opinión de "Eres mi Mascota". :3

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    3. Ya no recordaba tus listas de argumentos principales ♥

      1) Y ponerte una minifalda también potencia el acoso sexual y no por eso deberías dejar de ponértela... Yo creo que aquí lo que hay que hacer es educar a la población y concienciarla de lo que NO es lícito hacer

      2) No me olvido del público homosexual. Es algo tan simple como que, inicialmente, los productos se ofrecieron a hombres (heterosexuales), más adelante y con las mentalidades cada vez más igualitarias de la sociedad, a mujeres (heterosexuales) y conforme se acepte de una maldita vez que la homosexualidad no debe ser ni estigmatizada ni perseguida, se acabará reconociendo como un sector más del público al que ofrecerle un producto costumizado. Todo esto opinión personal mía, claro.

      3) Lo triste de todo esto es que enseñando las tetas consigues tanta atención que lo informada o desinformada que pueda estar la cabeza unida a ellas pasa a tener una importancia secundaria

      4) No sé hasta qué punto me veo capaz de diferenciar entre belleza y belleza sexual... yo solo me refiero a algo que resulte atrayente

      5) Pero para ser prostituta no tienes por qué estar en un callejón sin salida. De hecho las hay que cobran estupendamente y si no tienen reparos en ejercer ese oficio... bien por ellas. De todas formas no estaba pensando mucho en la prostitución en mi anterior comentario sino más bien a que estés dispuesta a pasearte en paños menores en una cafetería/restaurante/evento-como-el-salón-del-manga para ganarte un dinero extra

      6) Aquí supongo que ya entra la personalidad de cada cual, su autoestima y su cultura. Porque ya lo apunta Luar más abajo, no se puede comparar el machismo español con el japonés.

      **Eres mi mascota es una de mis compras/lecturas pendientes... antes o después tendrás mi opinión ;)

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  2. Interesante punto de vista, todavía no he leído ni una página de la historia, pero me la pintaban tan bien que tenía ganas de darle una oportunidad. No con esto digo que me hayas quitado las ganas, pero si que me has refrenado a la hora de comprarme mil de una sentada para probar como es, por lo que prefiero leerme un par de tomos por scans y si esta bien adelante y si no pues a otra cosa.
    Eso sí, es interesante como abordas el tema del machismo, por un lado a las personas con una mentalidad más feminista (iba a decir occidental, pero no sé hasta que punto occidente es igualitario entre sexos) nos puede llegar a molestar este tipo de connotaciones donde la mujer solo es un mero objeto, pero yo pienso ¿y en los países de origen de estas historias cómo lo vivirá una mujer? no sé hasta que punto está extendido todo esto (digo yo que mucho, pero no sé si las chicas muy jóvenes participaran, si entran o no mujeres a este tipo de lugares, etc) la cuestión es que en parte simplemente es cultura. Ojo no lo estoy defendiendo. Pero hay que tener en cuenta que el manga refleja en muchas ocasiones tanto la mentalidad como las costumbres del país, cosa que choca en otros lugares, pero que a veces es mejor no calentarse mucho la cabeza por algo que ellos lo ve incluso normal (por cierto te dejo un enlace que puede que te sea interesante sobre este tema https://www.youtube.com/watch?v=x6mxZTXQ9ZE obvia el principio ^-^")

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    1. Ahora que ya me he visto el vídeo (¡media hora!) paso a responderte:
      Siempre me da un poco de miedo que alguien decida descartar una lectura solo por mi opinión subjetiva (porque he visto a otra gente dejar de darle una oportunidad a mangas muy buenos solo porque un blogger comentara que no le había gustado) así que me alegra que aún pretendas echarle un ojo a los scans para valorarlo tú misma. Como comento, es un shôjo tipicón, con sus cosas buenas y sus cosas malas, como todos.
      Quizá uno de los motivos por los que el shôjo no tienen tanta calada aquí en España ni siquiera entre las chicas es por ese machismo descarado que aquí nos resulta ajeno y allí debe de ser lo más normal del mundo... Es bastante preocupante. Y el vídeo que me has pasado es hasta escalofriante. Ya es malo de por sí que existan sociedades tan desarrolladas como la japonesa que a la vez estén tan retrasadas en lo que a equidad entre sexos se refiere. Pero es que el hecho de que las mujeres sean las primeras en aceptar este modelo es lo que me pone la piel de gallina. ¿Qué lleva a una mujer a aceptar que su rol es procrear y cuidar la casa? ¿No tienen aspiraciones las mujeres japonesas? Japón me parece un país espléndido y temible a partes iguales.

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    2. Antes de dejarte un comentario sobre el manga en sí, quiero dejar unas ideas sobre el vídeo que Luar ha pasado. Hay algunas cosas que están bien y son interesantes, pero en general le he visto un tufo paternalista que tira para atrás. Podemos, como occidentales, no estar de acuerdo con su machismo y decirlo, pero darnos palmaditas en el pecho por lo adelantados que somos... no. Aquí hay noticias semejantes de desigualdad salarial, de asesinatos machistas, de jóvenes que cada vez más asumen roles machistas...

      En Occidente se ha asumido que para la igualdad, una mujer debe trabajar igual que el hombre. Obviamente, esto lo comparto. Pero luego, en la práctica, aunque las mujeres trabajen fuera y tengan mayor independencia, la mayor parte de las tareas de la casa siguen siendo cosa nuestra. Así como el criar a los niños y educarlos. Y sí, se ha avanzado, pero creo que estamos lejos de "dar lecciones".

      En fin, es un tema complejo.

      Y otra cosa, aunque en los comentarios ya he leído que no han podido contar con ninguna mujer y que procurarán hacer un vídeo con alguna, que de partida tres hombres hablen de machismo me hace, cuanto menos, levantar una ceja. Y más cuando casi todo lo que dicen son experiencias personales (salvo la noticia que les dio pie a hacer el vídeo) de su entorno. Para hablar de algo así me han faltado datos, estadísticas y, sobre todo, testimonios femeninos de primera mano.

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    3. Pues yo creo que comparándonos con los japoneses sí que podemos darnos palmaditas en la espalda... Evidentemente aún hay cosas que mejorar pero creo que nos aproximamos a la equidad de género real a marchas forzadas.

      Respecto a lo de las tareas de la casa es, personalmente, lo que más me mosquea porque aquí no hay regulación ni ley disponible que pueda aliviar la carga de una mujer en una familia. De todas formas, creo que cada vez hay más hombres que limpian y cocinan y cuidan de sus hijos como lo hacen sus madres y, en esto, seguimos a años luz de Japón visto lo visto.

      Desde luego que la participación de mujeres en el discurso enriquecería muchísimo el discurso pero creo que un hombre está igual de capacitado que una mujer para contar sus experiencias personales y que como residentes en Japón casados con japonesas tienen un punto de vista más que interesante e informativo sobre el asunto. Y no olvidemos que se trata de un vídeo amateur. Personalmente, prefiero poder ver el vídeo sin mujeres participando que que no haya vídeo disponible.

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  3. Me ha gustado mucho tu entrada. Yo siempre he sido más de shonen que de shojo (las cosas como son), pero hace ya unos años dejé el shonen apartado y me puse con el seinen, y el shojo lo dejé mucho antes (y no soy tan mayor, que tengo 26 años XDD) pasa que a mí el shojo desde hace mucho tiempo no me aporta nada, son todos iguales y se me quedan cortos, prefiero un buen seinen (o bueno, josei), prefiero mangas adultos o si un caso, con un argumento más original, pero los shojo "al uso" ya no puedo con ellos, la verdad... Y me gusta saber que no soy la única a la que empezaron a parecerle iguales todos e insulsos XDD.

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    1. He tenido muchas discusiones sobre por qué el shôjo es tan poco popular en España en comparación con el shônen y el seinen. Uno de los primeros argumentos que aparece en dichas discusiones es que los chicos no leen shôjo pero las chicas sí leen shônen. Se lo comento a Luar aquí arriba pero quizás y solo quizás ha influido que en una sociedad "occidental" como la nuestra, las chicas no podemos tragar el machismo que siempre está presente como telón de fondo en muchos shôjos.
      De todas formas, volvemos a lo de siempre, puedo renegar de los "shôjo al uso" pero creo que siempre disfrutaré de los "viejos" clásicos como El juguete de los niños o Karekano que creo que se alejan de todos estos clichés con argumentos originales y protagonistas carismáticas.

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  4. Interesante entrada. Nada más empezar a leer este manga me pareció una historia llena de tópicos que podía tener algún detalle, pero la dejé esperando que salieran más capítulos y a decir verdad, no me molesté en volver a cogerla. Se nota bastante cuando una historia engancha de verdad por ser diferente, incluso dentro de lo de siempre; o de lo de siempre pero con estilo y personajes a los que les coges cariño, con respecto a otras que van decayendo y no te dejan más que un vago recuerdo, por ser similar a tantas otras.

    Aunque también estoy de acuerdo que puede ser que la etapa de leer ese tipo de historias haya quedado atrás. Pero personalmente, sigo disfrutando de un buen shôjo, siempre que tenga ese algo que te hace volver a emocionarte como años atrás, aunque he de decir, que cada vez, parece que son menos.

    Saludos!

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    1. Muy de acuerdo contigo. Los tópicos per se no tienen por qué ser necesariamente malos y siempre hay obras en las que, aunque no pase nada extraordinario, sus autores se las apañan para que les cojas cariño a los personajes y te "preocupe" realmente qué les va a pasar.

      No sé hasta qué punto se me ha pasado la etapa de leer shôjo (entendido como lectura infantiloide/adolescente) o es que los shôjos "de ahora" o, en su defecto, los que han licenciado últimamente en España, son realmente peores a los de hace una década... Por ejemplo, no veo actualmente obras excepcionales como El juguete de los niños o Karekano e incluso mangakas que antes creaban historias que me fascinaban parecen haber virado drásticamente a tintes más "comerciales" (como Arina Tanemura o Wataru Yoshizumi).

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    2. Estoy muy de acuerdo con eso último. Las autoras que crearon grandes historias parecen no ser capaces de crear obras increíbles como las que hicieron hace un tiempo. Leyendo online, esto último se aprecia bastante.
      ¿Será porque el mercado está cambiando...?
      Desde luego antes había grandes shôjos con mucho que contar y transmitir; mientras que en los de ahora se centran mucho en un único tema, que se termina volviendo superficial.

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  5. Ahora sí, vamos a hablar del manga.

    Creo que he leído los mismo tomos que tú y me surgieron dilemas internos muy similares.

    Lo del machismo por el maid café me genera muchas dudas. Ai cambia su personalidad porque quiere, en Kaicho wa Maid-sama, la protagonista sigue siendo ella misma a la hora de servir cafés. Ai podría hacer lo mismo, claro que vestida de sirvienta, que al final, el traje no deja de ser un uniforme de trabajo. El tema es la concepción en sí del local (chicos que quieren que les atiendan como "amos"). No deja de ser un fetiche y si una chica trabaja ahí por propia voluntad no tiene nada de malo. Aunque menos, también existen los locales de hosts o cafeterías de "mayordomos".

    Diferente me parece el tema "azafatas", que venden el cuerpo sexualizado de la chica como reclamo. Las "maids" no van por el cuerpo en sí, son el rol que desempeñan que en muchos casos, es puro teatro.

    De la personalidad en sí de la chica, tú misma lo has dicho, navega entre la tontería necesaria para crear situaciones absurdas y tensas y la picardía y fuerza de su lado marimacho. Me parece que queda bien compensada y al final, forma una bonita pareja con Leo, que se compenetra bien.

    El tema "chico salido" vs "chica casta" es desesperante, sí.

    En fin, la seguiré cuando pueda, es entretenida y simpática. A ver si tiene algún arco que realmente merezca la pena.

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    1. Mi punto en todo este tema del fetichismo amo-sirvienta es que 1) entiendo que la sociedad japonesa está más o menos enferma y 2) entiendo que una chica decida trabajar en un maid cafe y comportarse como una criada con el objetivo de obtener un beneficio económico. Lo que no entiendo es que una chica como Ai sea capaz de actuar así. Alguien que está tan radicalmente en contra de que la traten de forma preferente por ser mujer parece tener unos principios muy claros que van en contra de actuar como alguien que está subyugado a la voluntad masculina (aunque sea solo durante su horario laboral). Y eso es lo que más me molesta.

      Yo creo que las azafatas y las maids tienen mucho en común en el momento en que ambas han de cumplir con cierto canon de belleza, que es el primer reclamo, si esperan ser contratadas.

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